EL LEGADO DE NASA PAL ÁLVARO ULCUÉ CHOCUÉ

La palabra sin la acción es vacía, la acción sin la palabra es ciega, la acción y la palabra por fuera del espíritu de la comunidad es la muerte”.

Toribío, cuna de su lucha en el “décimo primer  Encuentro Sociocultural Álvaro Ulcué Chocué”y los 40 años  del plan de vida proyecto nasa  queremos hacer memoria mediante un programa radial hablando de estos espacios de encuentro y recordar  el legado que nos dejó el nasa pal y  los retos que se tienen en relación a los planes de vida

El nasa pal Álvaro Ulcué Chocué al ser un párroco indígena siempre mediante sus eucaristías daba a la comunidad mensajes de reflexión, gran parte de ellos en Naya Yuwe (lengua materna del pueblo Nasa); decía a la comunidad que era importante organizarse para defenderse del terrateniente, recuperar las tierras, recuperar la identidad, hablaba sobre cómo la violencia intrafamiliar de la época era el pan de cada día y eran las mujeres y los niños los más afectados. También llamaba a la reflexión de los jóvenes, a que salieran de las chicherías y se proyectaran, pensaran en el futuro.

De igual manera hacia el llamado a los líderes, a ser coherentes, a trabajar de la mano de la comunidad, que no olvidaran los principios cómo indígenas. Y el llamado general era para que la gente no se sintiera avergonzado de ser indígena, que luchara todos los días, pero unidos, con metas, con criterios.

Para la época era tradición que en los bautizos de las comunidades Nasa siempre se buscaran padrinos blancos terratenientes, parte de la tradición también era que el padrino podía solicitar trabajo sin pago al ahijado; Álvaro hizo el llamado para que la comunidad reflexionara sobre prácticas cómo esta.

 Nasa pal trazó para la parroquia de Toribío unas metas:

–          Acompañar al indígena a identificar sus valores y anti-valores, reforzando los primeros y reorientando lo segundos.

–          Motivar al indígena a salir del alcoholismo propiciado por los blancos para explotarlos con mayor sutileza.

–          Desplazar a los intermediarios que engañan a los indígenas e impedir de esa manera la manipulación.

–          Despertar la conciencia del indígena de tal manera que sean ellos mismos los constructores de su propia historia mediante la toma de sus propias decisiones.

–          Desterrar el paternalismo que inmoviliza y acompleja a quienes lo sufren, haciéndolos inferiores.

–      Hacer sentir al indígena como responsable directo de la construcción de una Iglesia nueva, mediante el diálogo y la interacción participativa.

–          Recuperar las tierras de los resguardos, así como su unidad y cultura, patrimonio de los antepasados y garantía de la apropiación del futuro.

–          Incrementar la auténtica comunidad de amor, ejemplo para los que equívocamente se llaman ‘civilizados’.

Es por eso que las comunidades indígenas del Norte del Cauca vemos en Álvaro ese guía, ese que dio los pilares fundamentales para que nos organizáramos en lo que hoy son nuestros siete planes de vida: Unidad Paéz, Cxha Cxha Wala, Proyecto Global, Proyecto Nasa, Proyecto Integral, Yuu Lucx y Sath Finxi Kiwe. También trabajo organizando procesos con las mujeres y lo que hoy en día llamamos “Movimiento Juvenil Álvaro Ulcue Chocue”.

Otro de sus apoyos fundamentales fue a las entonces llamadas “Recuperaciones de tierras” hoy llamadas liberación de la madre tierra y que se han hecho en el legítimo derecho a la defensa del territorio que tenemos las comunidades originarias, en los mandatos de la ley de origen y derecho mayor, los mandatos de los caciques y el primer punto de la plataforma de lucha de nuestro Consejo Regional Indígena del Cauca CRIC.

Apoyar estos procesos le empezó a traer a Álvaro problemas, los terratenientes y el estado lo empezaron a ver como una amenaza, empezó su persecución tanto en el territorio, donde fue víctima de calumnias e injurias por los terratenientes y la misma policía, de igual manera desde la autoridad eclesiástica.

La comunidad en defensa de Nasa pal argumentaba que:

 Los ricos no nos comprenden en este cambio que hemos iniciado nosotros y por eso es que lo odian. (…) Esto es lo que causó al párroco un obstáculo hacia los ricos de esta región y por eso lo rechazan y por eso lo calumnian que el Padre es comunista, que es subversivo y hasta de asesino lo tratan, pero es porque no comprenden la luz de Evangelio.

Pero como históricamente ha ocurrido en el país, las palabras de la comunidad no tuvieron eco; el estado y el terrateniente obraron como quisieron.

El panorama para ese entonces no era nada diferente al que vivimos hoy en día, persecución a los líderes de parte de todos los grupos armados y arremetidas contra la liberación de la madre tierra.

Pero más que seguir pidiendo asistencialismos del Gobierno, es necesario que nos evaluemos como Nasas, en nuestros principios con la madre tierra, en nuestras orientaciones políticas, en nuestras luchas; ¿de verdad estamos caminando la palabra de Álvaro?

Si bien si lo estamos haciendo, es necesario reconocer que lo podríamos hacer mejor, recordar sus enseñanzas, sus luchas, seguir regando corazones con libertad, con armonía, caminando el territorio, actuando coherentemente.

Programa radial sobre el décimo primer  Encuentro Sociocultural Álvaro Ulcué Chocué” y los 40 años  del plan de vida proyecto nasa