“Historias que reviven el dolor, recuerdos que causan penas”

La comunidad indígena del terrario del Naya, comunidad de Rio Mina, hizo un recordatorio frente a los 20 compañeros y compañeras caídos en la en la masacre del Naya el 11 de abril del año 2001, causado por paramilitares del bloque calima que se ensañaron contra la comunidad. El recordatorio se hizo el pasado domingo 11 de abril, con la participación de guardia indígena, la comunidad y el acompañamiento de la Comisión Nacional de Territorios Indígenas CNTI.

Con caras tristes y lágrimas en el rostro algunos familiares contaron la realidad que se vivió en el año 2001, donde perdieron sus familiares quienes fueron desmembrados por los paramilitares y luego arrojados al Río Naya y sobre lo grandes peñascos que tiene la selva. Algunas familias quienes lograron salir por advertencia de los mismos paramilitares de manera inmediata, no les permitieron sacar nada de sus viviendas, cogieron camino montaña arriba con los niños al hombro, algunas personas no les permitieron ni siquiera colocarse los zapatos o botas, por lo cual tuvieron que emprender el camino que les gastaría once horas descalzos. Cuentan que por el camino encontraban sus compañeros descuartizados, por todos lados había cuerpos, algunas personas les tuvieron que quitar las botas a los muertos para poder seguir el camino que en su gran parte es piedra barro y empalizado. 

Dicen que algunas familias huyeron antes de que los paramilitares llegaran a Rio Mina, porque hubo gente que vio grupos armados con brazalete de las AUC, estas personas sobrevivieron durante diez días internados en lo más profundo de la montaña; cuando decidieron salir para llegar al Despunte y posteriormente a Timba, lo único que encontraron además de la sangres y cuerpos sin vida fuel la desolación.   

Menciona la comunidad que desde el año 2001 cuando se perpetuo la masacre, el gobierno los tiene en total abandono, los únicos que han estado pendiente de la situación ha sido la Asociación de Cabildos Indígena del Norte del Cauca, quienes han llegado hasta este lugar más apartado para hacer un acompañadito político a la comunidad. El gobierno se lava las manos diciendo que está cumpliendo con los afectados porque logro reubicar a 30 familias con las cuales están llevando un proceso de reparación a las víctimas, en la comunidad de  Kite Kiwe (tierra floreciente) pero según algunas familias de Rio Mina Naya, que también perdieron sus familiares, hasta el momento siguen en el olvido por el estado colombiano.

Así mismo mencionas que fueron al menos 100 muertos en la masacre pero que algunas personas no denunciaron por miedo o porque algunos eran de otros departamentos que entraron a jornalear y jamás se supo de los familiares. Además, las personas desaparecías fueron arrojados al Rio Naya y a las peñas más profunda que tienen la selva, según el comunero quien relata esta tragedia, dice que hasta hace poco exploraron un peñasco donde encontraron los huesos de los restos humanos.    

En una intervención de una autoridad de la comunidad, cuenta que la gente emigro hasta lo más profundo de la selva en el año 1950, tratado de huir de la guerra generada entre liberales y conservadores, partidos políticos que causaban engaños dolor y muerte a la población.

Así mismo un guardia indígena relata que él entro muy pequeño a esta zona, emigraron con su padre desde la comunidad Miravalle, Corinto, huyendo de los pájaros, antiguos paramilitares quienes causaban zozobra y muerte en estas comunidades. Cuando llegaron al Naya su primera casa fue un árbol donde sobrevivieron por mucho tiempo en lo más profundo de las montañas del pacífico caucano. “El conflicto nos arrinconó en las marañas más apartadas, pero nos puso en territorios más ricos en biodiversidad natural”.

El guardia indígena nos cuenta que las primeras casas se vieron fue en el año 1955, una ubicada en el Playón Naya, Valle del Cauca y la otra en Rio Mina, Cauca, Vivian de lo que les daba la tierra donde sembraban plátano, yuca, maíz frijol y la malanga. Recuerda que desde el año 1990 empezó a llegar la coca; variadas como la pajarita, peruana tingo y con ello empezó a llegar el grupo armado de las FARC quienes empezaron a controlar la zona. Nos cuenta que el gobierno intento acabar con los cultivos de uso ilícito en varias ocasiones, fumigando la atmosfera y con aspersión a través de la lluvia, pero no logro nada, la comunidad siguió sembrado coca además porque es el único sustento económico que hay en las familias. Si quisieran sembrar comida es muy difícil comercializarlo puesto sacar los productos en mulas cuesta una fortuna y el sueño de ver una carretera está muy lejos”.

Nos cuenta que en esta región del Naya se empezó a formar el cabildo el año 1992 pero fue muy difícil porque la zona estaba controlada por las guerrillas del as FARC que no permitían que el cabildo se organizase con la comunidad. Después del proceso de paz fue donde la guardia indígena y la comunidad pudieron organizarse, puesto que la guerrilla había entrado en un proceso de negociación con el gobierno por el cual no podían agredir ni amenaza como antes los hacían. Mientras tanto, la comunidad empezó a organizar la guardia en esta zona, donde ya se habla de 300 integrantes que cuidan el territorio.  

La comunidad menciona que, si tocan al Naya, están tocado a 22 autoridades la Asociación del Cabildos Indígenas del norte del Cauca ACIN, si tocan al norte del Cauca, se están metiendo con las 126 autoridades que componen el Consejo Regional Indígena del Cauca CRIC.   

Por: tejido de comunicación para la verdad y la vida