Si nos tocan a una, nos tocan a todas.

La guerra en el departamento del cauca, se sigue ensañando contra nuestros cuerpos, los viola y asesina por el solo hecho de ser mujer que defiende la vida en este territorio.

Liliana Peña, mujer Nasa del territorio de Sat’h Tama Kiwe, autoridad Nej’wesx del resguardo indígena de La Laguna Siberia, venia caminando con la comunidad en el ejercicio de control territorial y desde la verraquera que caracteriza a las mujeres en el proceso, sentó su voz de rechazo rotundo a los cultivos de uso ilícito en el territorio.

Hoy ese plan de muerte le arrebata la vida de la manera más cobarde posible, ese temor con el que caminan los cobardes se ensañan contra el cuerpo de una mujer a la que no lograron, ni lograran callar, ya que su palabrandar echo raíz y seguirá acompañando con fuerza a la comunidad.

“Mataron a nuestra madre y esto no nos puede callar, nos tiene que volver más fuertes de lo que estamos, esto nos tiene que enseñar a posesionar el territorio”

El asesinato de nuestra compañera Liliana nos invita a unir fuerzas para seguir defendiendo la tierra. Fuerzas que nos tienen que llevar a liberar el territorio de todo lo que lo viene enfermando.

El plan de muerte y su estrategia de terror y guerra que hoy llega a los territorios a través de los cultivos de uso ilícito han enlutado a nuestra tierra, ha generado desarmonías en nuestra gran familia, estos cultivos son una sentencia de muerte, son una amenaza para los pueblos.

Amenaza de la que Liliana Peña, siempre fue muy consciente y aun así no desistió de la idea de un territorio libre de esa enfermedad que se propaga en distintas comunidades. Ella hoy entrega su vida y por ello desde el dolor y la rabia nos unimos en un solo grito y acción para continuar caminando ese legado digno que nos deja la compañera.

Los cultivos de uso ilícito es una problemática que está llegando a los distintos territorios y es necesario crear acciones contundentes para hacerle frente, porque a su paso solo va dejando dolor y guerra.

Como pueblos indígenas no queremos que se sigan ofrendando vidas, no podemos caer en la estrategia de muerte que hoy desangra al territorio, por ello y desde la comunidad rechazamos esa estrategia de exterminio de la cual este gobierno inepto, es cómplice y les decimos que, si querían callar a la compañera Liliana, no lo lograron, pues su voz retumba con más fuerza que nunca, ella es ese trueno que seguirá caminando con nosotros hasta que se apague el sol.

Por: tejido de comunicación para la verdad y la vida